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Venezuela: Reivindicar el salario, un ejercicio de justicia necesario

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Luz Angela Tarazona Vélez

Abogada Constitucionalista e Investigadora de Derechos Humanos en el GPPDC-UFPA- Brasil. Integrante del Comité Ejecutivo de la Red de Constitucionalistas Críticos Latinoamericanos (REDCCAL).

Venezuela: Reivindicar el salario, un ejercicio de justicia necesario

CARACAS, VENEZUELA -10 de abril de 2026 – Venezuela ha vuelto a tomar las calles. En esta oportunidad, las trabajadoras y los trabajadores, han dado inicio a una nueva jornada de protesta nacional, manifestando su rechazo a la falta de claridad oficial de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien recientemente anunció un “ajuste prudente” al salario mínimo, que se implementaría el 1 de mayo -sin especificar montos ni condiciones- lo cual ha sido calificado como una respuesta insuficiente ante la vulneración sistemática de los derechos fundamentales de la clase trabajadora venezolana.

El salario en Venezuela: De la abundancia a la escasez

Para entender la magnitud de las exigencias de los trabajadores es necesario retrotraernos al pasado y conocer los precedentes salariales por los cuales ha atravesado Venezuela, durante los últimos años, específicamente a partir de 1999. Durante la gestión del presidente Hugo Chávez, Venezuela registró uno de los salarios mínimos más altos de la región, en el cual fue alcanzado un pico histórico de $476 USD en el año 2012. Sin embargo, tras el inicio del mandato de Nicolás Maduro, el salario mínimo inició una caída libre sostenida producto de la hiperinflación, la devaluación y otros factores llegando a tocar fondos de menos de $1 USD mensual en sus periodos más críticos.

Figura 1. Evolución del salario mensual legal en Venezuela y su equivalente en dólares estadounidenses (1999-2026)
Fuente: Elaboración propia Tarazona Vélez, (2026). Basada en el procesamiento de datos de salarios mínimos legales y tipos de cambio históricos de Venezuela.

La dolarización de facto como eje de desigualdad

La complejidad política del caso venezolano, se encuentra atravesada por una dolarización asimétrica: mientras los bienes, servicios y canasta alimentaria se rigen por precios internacionales en dólares, el salario de la clase trabajadora permanece anclado a una moneda nacional devaluada. Esta dualidad genera una brecha insalvable: el trabajador produce en una economía dolarizada pero sobrevive con un salario que ha perdido su función de sustento, vulnerando el principio de suficiencia y progresividad de los derechos económicos.

La sustitución del salario por bonos: Una desmejora estructural

Un aspecto crítico que ha profundizado la crisis es la política de «bonificación» del ingreso. Aunque en un primer momento la política de bonos, pareció ser una solución ante la devaluación que permite aumentar de facto la capacidad adquisitiva, la sustitución sistemática del salario por bonos que no tienen carácter salarial implica una desmejora flagrante de las condiciones laborales. Al no integrar el salario, estos pagos excluyen el cálculo de prestaciones sociales, vacaciones y jubilaciones, despojando al trabajador de sus ahorros históricos. Esta práctica vacía de contenido el concepto de «salario integral» y precariza la relación laboral, contraviniendo los derechos humanos y los estándares internacionales de seguridad social.

Fractura social: Emigración y Supervivencia

Según las proyecciones basadas en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y los reportes del Centro de Documentación y Análisis Social (CENDAS-FVM), la canasta básica alimentaria en Venezuela asciende hoy a un promedio de $450 USD. Ante un salario mínimo legal de apenas $0,27 USD, esta brecha estructural, se ha constituido una de las razones, que ha impulsado la migración forzada venezolana y podríamos indicar que unas de las causas por las cuales los y las venezolanas, deciden no retornar a su país. La ausencia de las garantías constitucionales al derecho a un salario digno ha convertido al empleo formal en un acto de resistencia que ya no asegura el acceso a la alimentación básica.

Reivindicar El Salario, Un Ejercicio de Justicia Necesaria.

El gobierno venezolano se encuentra en un momento decisivo: escuchar el llamado de un pueblo que reclama justicia y dignidad y, en consecuencia reconocer un salario digno y justo de quienes con su esfuerzo diario sostienen al país. Así mismo, es necesario recordar una máxima fundamental: “escuchar la voz del pueblo es escuchar la voz de Dios”; ignorar este clamor perpetúa la injusticia que despoja al pueblo de su derecho a vivir una vida digna. Para avanzar en la construcción de la paz social en Venezuela es imprescindible reivindicar el salario, como un ejercicio de justicia necesario.

Referencias

  • Asamblea Nacional Constituyente. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Caracas: Gaceta Oficial, 2000.
  • Banco Central de Venezuela. “Indicadores: Tipo de Cambio e Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).” Accedido el 10 de abril de 2026. http://www.bcv.org.ve/.
  • Centro de Documentación y Análisis Social (CENDAS-FVM). “Canasta Alimentaria Familiar.” 2026. https://cendas-fvm.org/.
  • Universidad Católica Andrés Bello. “Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) 2024-2025.” https://www.proyectoencovi.com/.

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